Jorge Fernández Menéndez - Guerrero, un nuevo Aguas Blancas
Los activistas de la normal de Ayotzinapa, en Guerrero, son indefendibles: han hecho de la violencia y la provocación una forma de vida y las agresiones que han generado son innumerables: robo de camiones de carga y de pasajeros, incluyendo el despojo de los bienes de unos y otros; toma de gasolineras, de tiendas y supermercados, portación ostensible de armas; mal uso de recursos públicos; las normales rurales como escuelas de militantes de todo tipo de grupos porriles y radicales. La gama de delitos que han cometido es larga y de vieja data.

