Jorge Fernández Menéndez - Peña en NY: la certidumbre y el brillo
Cuando en la noche del domingo dejaba el hotel donde estaba alojado en Nueva York, un hotel literalmente tomado por las fuerzas de seguridad porque en él convivían varias delegaciones y empresarios que participan en la Asamblea General de la ONU o sus muchos eventos asociados, el maletero que me ayudaba con el equipaje sólo repetía “qué suerte la suya que ya se va”. Y es que Nueva York se ha convertido desde este fin de semana en un infierno para el tráfico, los transeúntes, una ciudad donde uno ve calles recorridas por patrullas y perros que buscan explosivos, calles cerradas por seguridad o porque un grupo de manifestantes, casi siempre con rigurosa civilidad, protestan ya sea por la presencia de una mandatario que no quieren o simplemente pidiendo la paz mundial o rechazando el...


