
Por: Ed. Dr. Claudia Viveros Lorenzo A las mujeres no se nos permite enojarnos. Por muy increíble que parezca, muchos, nos siguen considerando artículo de aparador, y como tal, pues debemos ser siempre agradables, amables, sonrientes, cautelosas y mesurables. Si llegamos a levantar la voz, entonces somos, agrias, amargadas, menopaúsicas, y hasta mal co... midas. Porque de malas y señalando lo que nos molesta o lo que nos daña nadie nos quiere y todos nos critican. Cuando nos portamos demasiado bien, tampoco nos resulta, de todas maneras, la llevamos de perder, porque...