
Estigmatizar no es una entrada en los diccionarios médicos. El acto, por lo tanto, no se considera enfermedad. Ni el estigmatizador ni el estigmatizado son sujetos de apoyo médico. El fenómeno compete a toda la humanidad; son numerosos los rubros implicados: religiosos, políticos, económicos, raciales, sociales, sexuales (LGBTQ+), profesionales, de servicios (trabajadoras domésticas, trabajadoras y trabajadores sexuales), etcétera: esto es, todos los espacios en donde el ser humano tenga que ver con sus pares.
La estigmatización seguramente nació con los primeros seres humanos. Marcar con hierro candente a los esclavos era práctica común; se les denostaba, se les excluía, se les marginaba. No...