
Sin vocación social ni de servicio, con más desplantes de estrella de rock, pero con la fortuna de tener una cara bonita y ávido de poder, Antonio del Valle Toca puede considerarse un político muy afortunado y con talento para aprovechar oportunidades, aunque sean otros los que trabajen.
Fue diputado federal porque logró montarse en la “ola Fox” gracias al cambio prometido años atrás por el entonces candidato a la presidencia de la república Vicente Fox, un político de medio pelo, pero con gran carisma, con el que encontró similitud sólo en eso; en su fantástica suerte.