
DE LA REDACCIÓN
Bajo los rayos del sol y a casi 40 grados centígrados con un marro que pesa 5 kilos para romper un techo, echando el colado o paleando la mezcla es como albañiles se ganan el sustento diario sin importar las inclemencias del clima.
Para Jesús Antonio Valdés, de 40 años de edad, esta es la única manera que encontró para ganarse la vida, por eso, aunque el calor arrecia, tiene que seguir adelante.
"Pues tenemos que corretear la chuleta y hay que trabajar, no podemos estar sin hacer nada", expresó, "haga o no haga calor tenemos que...