
Sin tacto
Por Sergio González Levet
El claxon
¡Pii!
¡Piiiiii!
¡Piiii piiii piiiii!
Las bocinas resuenan airosas en las calles del centro de Xalapa, en las avenidas de acceso, en las colonias populosas, en las carreteras. Suenan por todas partes en esta ciudad dominada por el ruido y la desesperación de los conductores, que creen que tocando el claxon lograrán lo imposible: que la vialidad se recupere, que la fluidez regrese a nosotros como hace 10, 15, 20 años, cuando ir del centro a la periferia era un suspiro y una delicia.
Pero las bocinas suenan y resuenan,...