Federico Reyes Heroles - Entre infieles
Te voy a hacer visitas sorpresivas a la oficina. Te voy a auditar partiendo del supuesto de que me eres infiel como todos. Contigo no hay palabra que valga... Quiero que te comportes, y de ahora en adelante partiré del supuesto de que eres infiel...
El saco estaba sobre la cama. Su impulso fue colgarlo en el clóset. Al revisar que nada quedara dentro, encontró la nota: “Gracias por acompañarme”, HIGA. La graciosa letra manuscrita le intrigó. HIGA trabajaba en la oficina. Era una chica guapa y muy ambiciosa. Un temblor helado recorrió su cuerpo. Era igual que todos, infiel. Todas las palabras de amor eterno que le había escuchado durante el cortejo asaltaron su memoria. Entre más las recordaba, más furia la invadía. Por la noche lo esperó, enojada, herida. Él entró como si nada....


