Pascal Beltrán del Río - ¿Cómo le explico?
Exactamente un mes después de que se dio a conocer al país y al mundo que la hipótesis más sólida sobre la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa era que estos habían sido trasladados al basurero del municipio de Cocula, donde los habían asesinado, el procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, confirmó que un resto óseo encontrado en el lugar corresponde a Alexander Mora Venancio, uno de los estudiantes sustraídos aquella noche trágica del 26 al 27 de septiembre.
Confieso que durante ese mes albergué la esperanza de que la investigación de la PGR estuviese errada. No solamente porque eso significaría que quedaban posibilidades de encontrar a los 43 —a todos— con vida, sino porque hubiéramos podido deshacernos como país del terrible relato que hicieron tres...


