Alberto Begné Guerra - Mi personaje del año
El 2014 quedará marcado en nuestra memoria por el infame crimen contra los jóvenes normalistas de Ayotzinapa, pero también por la solidaridad y el reclamo ciudadano frente a la barbarie y la corrupción. Aun los episodios más oscuros suelen tener un lado luminoso y, en este caso, lo han representado las múltiples expresiones de sensibilidad, inconformidad y protesta. Sin olvidar el horror con el que amaneció México el 27 de septiembre, me quedo con la gratificante rebeldía que, sobre todo en los jóvenes, refleja la energía social necesaria para impulsar un cambio de fondo a favor de la civilidad y la equidad.

