María Amparo Casar - Lo que no hay que hacer
Lo mejor —quizá lo único bueno— de que se hayan publicado las leyes reglamentarias de la reforma político-electoral es que por fin han quedado atrás y que ya no hay excusa para seguir posponiendo el debate y aprobación de otras reformas que, al menos en el papel, tienen el potencial de mover a México.
La negociación a la que fueron sujetas las leyes y el producto final que ofrecieron los legisladores es un manual de lo que no debe hacerse con la treintena de leyes que regularán las reformas energética y de telecomunicaciones: debate centrado en las cúpulas partidarias, abandono de los propósitos originales, concesiones para todos, candados que restan efectividad a las medidas propuestas e imprecisiones que conducen al litigio. Cada uno de estos vicios quedó bien acreditado en las...


