Yuriria Sierra - La discusión mundialista
México es un país futbolero. Eso lo sabemos todos y lo saben en todo el mundo. Cuánto se sufrió para alcanzar la calificación que llevará al Tri a Brasil en unos días. Y en esta pasión —así la viven muchos— no hay sesgos ni diferencias. Caben todos, no importan dónde vivan, a lo que se dediquen, quiénes sean o por quién voten. El futbol es un punto de encuentro que ha fabricado a su alrededor —de forma involuntaria— algo que me gusta llamar “el sueño mexicano”. Y es que siempre este deporte ha sido tan sintomático, tan metafórico con respecto a la realidad de un país que quiere, que aspira y sueña con alcanzar la gloria.


