
El futbolista uruguayo, Luis Suárez, viajó a Lausana ayer viernes para comparecer ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) e intentar obtener una reducción de la suspensión que le impuso la FIFA por morder al italiano Giorgio Chiellini, durante el Mundial de Brasil 2014.
Con una camisa de cuadros blancos y azules, y una mochila en la espalda, el delantero de la selección uruguaya llegó antes de las 6:30 GMT al TAS, sin hacer declaraciones y acompañado por dos abogados.
Unas cinco horas más tarde, a las 11:30 GMT, el futbolista abandonó el edificio. Antes de subirse a una furgoneta negra, se detuvo para firmar algunos autógrafos en los balones que habían llevado unos niños que le...